Y a todo esto… ¿dónde está la gran fortuna de “El Chapo” Guzmán que México nunca tocó?

Los crímenes cometidos por el narcotraficante Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera quedaron impunesen México.

Por lo menos diez procesos penalesquedaron abiertos en Juzgados federales de siete estados sin que se dictara sentencia. Debido a la extradición del ex líder del Cártel de Sinaloa, los procedimientos se encuentran suspendidos y muy probablemente con el paso de los años serán prescritos.

La debilidad institucional mexicana, incapaz de retener en prisión a tan peligroso personaje –fugado en dos ocasiones– y la presión del Gobierno norteamericano determinaron la procedencia de la extradición el 20 de mayo de 2016, aunque la entrega se materializó hasta el 19 de enero de 2017, luego que perdiera el recurso de revisión en un par de amparos.

El que se hubiese quedado en México hasta agotar las causas penales que existen en su contra no garantizaría el pleno ejercicio de la justicia, pues antes, en su primera etapa de detención entre 1993 y su primera fuga en 2001, Guzmán había enfrentado 19 procesos y sólo en tres de ellos fue condenado.

Foto: Tomada de Internet

Cuando “El Chapo” se escapó el 19 de enero de hace 18 años del penal de Puente Grande, Jalisco, sumaba una pena de veinte años nueve meses de prisión por tres asuntos: uno de cohecho (siete años de condena), otro por asociación delictuosa (seis años) y el último por cohecho y asociación delictuosa (siete años nueve meses). De no haberse evadido, habría compurgado sus sentencias el 7 de marzo de 2014.

Precisamente a partir de la fuga del Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) Número 2 Occidente en El Salto, Jalisco, empezó una nueva cuenta de procesos mientras se hallaba prófugo y, para cuando fue recapturado el 22 de febrero de 2014, ya le aguardaba una orden de aprehensión por cohecho y delincuencia organizada, delitos derivados de la escapatoria del establecimiento carcelario que el imputado corrompió a placer.

Además de esa causa penal radicada en Ciudad de México, le surgieron nuevas órdenes de captura y consignaciones en otras nueve averiguaciones judiciales en los estados de México, Tamaulipas, Jalisco, Nayarit y Sinaloa, donde existen reclusorios administrados por el Gobierno Federal, así como en Baja California Sur, donde el afamado criminal pudo zafarse de autoridades que estuvieron a punto de detenerle en 2012.

En tanto fue sentenciado en la Unión Americana, a una probable cadena perpetua por diez cargos (en Nueva York), la travesía por tribunales estadounidenses no ha terminado para Joaquín Guzmán, a quien habrán de juzgar en Cortes de Distrito de California, Texas, Illinois, New Hampshire y Florida, donde podría recibir nuevas penas vitalicias.

La gran pregunta que se formulan tanto fiscales como autoridades judiciales y administrativas de Estados Unidos es: ¿Dónde está la supuesta gran fortuna del narcotraficante que la revista Forbes estimó hace algunos años en mil millones de dólares? Nadie lo sabe todavía, pues en México son pocos los bienes asegurados al reputado traficante.

LOS PROCESOS EN MÉXICO

Luego de su detención en Mazatlán, Sinaloa la madrugada del 22 de febrero de 2014 y su internamiento en el penal federal Altiplano en el Estado de México, a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera le dictaron autos de formal prisión en diez causas penales entre los días finales de ese mes y el siguiente. Desde delitos de cohecho, contra la salud y portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, hasta por delincuencia organizada o aterrizaje clandestino de aeronaves.

El primerísimo de los asuntos fue el relacionado con su fuga de Puente Grande. En el Juzgado Cuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en el entonces Distrito Federal, le fue cumplimentada la orden de aprehensión en la causa penal 16/2001 por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de cohecho y delincuencia organizada (con fines de cometer delitos contra la salud). Formal prisión el 8 de marzo de 2014.

En este caso se denunció el sistema de corrupción que el capo implementó para cooptar al personal del Cefereso Número 2 que estaba a su servicio y el de otros miembros del crimen organizado, lo que derivó en su escapatoria oculto dentro de un carrito de lavandería que fue empujado por el empleado de mantenimiento Francisco Javier Camberos Rivera “El Chito”, a la postre condenado a 25 años de prisión.

La segunda causa penal contra “El Chapo” naturalmente fue la emanada de su recaptura en el condominio Miramar de Mazatlán en 2014. El 10 de marzo de ese año, el Juzgado Décimo de Distrito en el Estado de Sinaloa decretó auto de formal prisión contra el traficante por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de posesión de armas de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército (causa penal 10/2014). En la habitación donde dormían Guzmán, su esposa e hijas, había armamento de grueso calibre.

Un tercer proceso, el 50/2009 del Juzgado Quinto de Distrito de Procesos Penales en el Estado de México, atribuye al líder del Cártel de Sinaloa ilícitos que presuntamente cometió en Tijuana y Valle de Mexicali, al haber infiltrado a la Procuraduría General de Justicia de la entidad fronteriza entre los años 2006 y 2009. Por ello, el 25 de febrero de 2014 le fue dictada la formal prisión por delincuencia organizada. En cambio le fue otorgada la libertad por falta de elementos para procesar por delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio de cocaína.

Las acusaciones contra Guzmán surgieron después de la detención de tres ex agentes de la Policía Ministerial de Baja California, quienes confesaron que pertenecían a una célula de la organización del Pacífico en la que estaban involucrados tanto policías en activo como ex policías de Tijuana, Mexicali y estatales en la protección de actividades de Guzmán Loera e Ismael “El Mayo” Zambada García. Un caso muy difundido por ZETA en 2009.

En un cuarto juicio, el 29/2014 del Juzgado Segundo de Distrito en el Estado de Baja California Sur, con residencia en La Paz, se encausó al narcotraficante sinaloense por delitos realizados con la aeronáutica, en las modalidades de realizar vuelos clandestinos y proporcionar los medios para facilitar el aterrizaje o despegue de aeronaves en vuelo clandestino. El auto de bien preso se dictó el 19 de junio de 2014.

Este caso fue muy conocido porque en febrero de 2012, en pleno desarrollo de la cumbre del G-20 en Los Cabos, Joaquín Archivaldo fue ubicado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés). Cuando la Policía Federal y la Marina realizaron un operativo para detenerlo en el exclusivo fraccionamiento en el que se ocultaba, el personaje ya se había escapado a bordo de una avioneta Cessna 206 y que empleaba como centro de operaciones un arroyo en las inmediaciones de un conocido hotel club de golf.

La quinta causa penal, 84/2010, en el Juzgado Sexto de Distrito en materia de Procesos Penales en el Estado de México, dejó formalmente preso a Guzmán por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos contra la salud el 22 de mayo de 2014.

En esa misma entidad, el Juez Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales con residencia en Toluca, decretó auto de formal prisión al hombre originario de La Tuna, Sinaloa, dentro de la causa penal 135/2001-II, por asociación delictuosa y delitos contra la salud en diversas modalidades. Fue el sexto expediente.

En el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Nayarit se llevaba a cabo el (séptimo) proceso penal 206/2010 por delincuencia organizada. La resolución del término constitucional se dictó el 4 de marzo de 2014.

Un día después, en la causa penal 364/2012, el Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Jalisco, con residencia en Guadalajara, tenía a su disposición al imputado y le iniciaba el periodo de instrucción por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de semillas de marihuana y amapola con fines de siembra, cultivo y cosecha. Se le dictó auto de libertad por falta de elementos para procesarle por delincuencia organizada. Agricultores de Sinaloa señalaron a “El Chapo” como la persona que les ordenó dedicarse al cultivo de enervantes.

Noveno juicio: el 5 de marzo, el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Tamaulipas, dentro de la causa penal 50/2011, dictó formal prisión contra Joaquín por delincuencia organizada con la finalidad de cometer delitos contra la salud. Por último, en el Juzgado Primero de Distrito en materia de Procesos Penales Federales de la misma entidad, causa Penal 175/2011, se sujetó a la justicia al ya mencionado por delincuencia organizada.

FUENTE:  VANGUARDIA