Rememora Nicaragua 27 años de la rebelión cívico-militar en Venezuela

La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, rememoró este lunes el 27 aniversario del intento de golpe de Estado que el fallecido expresidente de Venezuela, Hugo Chávez encabezó el 4 de febrero de 1992 contra el entonces gobernante Carlos Andrés Pérez.

“Hoy celebran en la querida Venezuela 27 años de la rebelión cívico-militar”, señaló Murillo, esposa del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, en un mensaje a través de medios oficiales. “Queremos saludar al pueblo venezolano, a Nicolás (Maduro), a todos los compañeros, con el amor y la solidaridad perenne de nuestro pueblo, con el amor de (Augusto C.) Sandino a (Simón) Bolívar”, continuó. Murillo destacó “el amor de todos nosotros al comandante eterno Hugo Chávez, a ese querido pueblo venezolano, a Nicolás, a (su esposa) Cilia, a Diosdado (Cabello), a todos los compañeros allá, siempre hermanos, siempre unidos en fe y esperanza, siempre unidos trabajando por el bienestar, por la dicha, por la seguridad de nuestros pueblos”.

La intentona militar de 1992 contra el presidente Pérez llevó a la fama al entonces teniente coronel Chávez, quien ante las cámaras de televisión matizó con un “por ahora” el admitido fracaso del golpe de Estado que dejó 17 militares y 80 civiles muertos, según indicó entonces el Gobierno. Tras dos años en prisión y gracias a un indulto presidencial, Chávez dejó la Fuerza Armada e inició un trabajo político partidista que lo llevó a ganar las elecciones presidenciales de 1998 y las sucesivas que se celebraron hasta su muerte el 5 de marzo de 2013. Ortega era el principal aliado político y económico de Chávez en Centroamérica.

Durante la jornada, integrantes de la oficialista Juventud Sandinista y representantes de las embajadas de Bolivia, Cuba y Venezuela, celebraron en Managua el aniversario 27 de ese intento de golpe de Estado. Los sandinistas y sus aliados suramericanos celebraron el fracasado intento de golpe de Estado en Venezuela con un concierto denominado “Cantos de Rebelión y Amor a la Patria” al pie de la estatua en honor del libertador Simón Bolívar, en el Paseo de los Estudiantes, en la costa del Lago de Managua, en el extremo norte de la ciudad.

Al concierto asistió el embajador de Venezuela, Francisco Javier Arrúe, el de Cuba, Juan Carlos Hernández, y el de Bolivia, José Percy Paredes, así como la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda, y representantes del Poder Legislativo de Nicaragua. Mientras los sandinistas celebraban en Venezuela, al menos 15 países de Europa reconocían al presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Juan Guaidó como presidente interino del país, por sobre el heredero político de Chávez, Nicolás Maduro.

En Canadá, horas después del acto, Venezuela fue integrada al Grupo de Lima, pero con los representantes del Gobierno de Guaidó. Nicaragua vive su propia versión de la crisis venezolana, ya que según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el Gobierno sandinista ha recurrido a la represión para evitar manifestaciones contra el presidente Ortega.

El país centroamericano vive una crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la CIDH, aunque algunos grupos elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo sólo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado, y ha arrestado a cientos de personas, a las que acusa de “golpistas” y “terroristas”. Un grupo de expertos tutelados por la CIDH ha señalado al Gobierno de Ortega de practicar crímenes “de lesa humanidad”, y la Organización de Estados Americanos (OEA) ya inició el proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua, por rompimiento de orden constitucional.